lunes, 20 de octubre de 2014

Ella ...




Ella


Anónima de luces apagadas.
El sol no conoce su camino ni su anhelo.
Ángelus murmurador sin saber de plegarias.

Se asoma a todos los abismos precipitados.
Vidas que acongojan su latido incesante, 
cabalgan entre sus suspiros otros lamentos. 
Pasados que ella engulle, calma, mimetiza
como la piedra hace con el horizonte.

Lanza su silbido de sirena embriagadora.
También ella arremete en las nieblas del pasado.
Trae entre su luz apagada estrellas estrujadas.
Corre como las horas a un ocaso dorado, alcanzado.
Pestañeo de lujuria prometen la noche en sus ojos.

Y ella, al caer la noche abre sus brazos encendidos.
Se tira a la mar en busca de perdidos sin naufragar.
Reina de luces, de sal, de mar, 
de rocas, de piedra...

2 comentarios:

  1. Tu poema es la versión femenina del que quizás sea el mejor soneto que jamás se haya escrito en español:
    https://www.youtube.com/watch?v=OVZhZPDmCcU
    Un abrazo lleno de afecto y admiración.

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  2. Manuel tu apreciación me pone la emoción a flor de piel. No sé si por exceso de emotividad o de vértigo, Quevedo son palabras muy , muy mayores. Gracias Manuel como siempre y por todo. Otro especial abrazo para ti.

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