Todos tenemos el derecho a sentir el amor. Dedicado a mi hija y a la mujer que llegará a ser
miércoles, 9 de septiembre de 2015
En el tiempo sin luz
En el tiempo donde la luz gira y gira.
En los instantes donde la oscuridad
se hace parte de una vida ciega.
En los rincones donde el viento
ni llega, ni quiere soplar.
En los ojos cerrados del farero
que pestañea para no llorar.
En mi lugar en silencio,
cuando asalto lo prohibido
para soñarme que vivo en ti.
La piedra sabe que en los ángulos
dónde la luz es ausente,
donde puedo ver el éxodo del tiempo,
en ese momento sin sueños que apretar
o me enganchas en tus pestañas
o me iré para siempre.
Su luz alumbra a lo lejos,
yo respiro en silencio
en el ancla de tierra de tu faro.
Arrebata tú, sus sueños de luz
en tu propio instante respirado.
O el tiempo de gloria asomará
como lo hace el sol por levante.
Y levante yo mis pasos hacia
otros caminos.
viernes, 31 de julio de 2015
Atemporal
Arrinconada en mi pasado y desde el tuyo
también.
Varada en otras almas que me rondaron
y en las tuyas.
Castigada en los rincones frustrados,
y en otros tuyos.
Hundida con todo el aire en mis senos.
Como siempre liberada.
Como la galerna cuando grita.
jueves, 30 de julio de 2015
Yo, tu faro
Ven, ven como llega la noche ausente de luces
y todas las estrellas por recorrer.
Todas las profundidades negras de la madrugada.
Tu silencio y tu lamento mudo,
aparecen por un horizonte roto.
Otra mirada cambiante de luces
de pupilas gastadas y de preguntas.
Caen tus párpados sin buscar entre los mundos.
El aire atrapa las hojas secas, las eleva
como se eleva las hogueras en San Juan.
El aire destapa las humedades
como el sol destapa las ventanas de la noche.
Soy tu faro, estrujando estrellas
entre tus palabras escondidas.
La luz que gira en tu mundo sordo.
El faro que se pierde en el horizonte de tus recuerdos.
Encontrando sin buscar, tus viajes sin fin.
martes, 28 de julio de 2015
En el mar y en tus brazos
Aprietas mi cuerpo entre tus manos como atrapas
a tu faro desde arriba.
Gobiernas el baile de mis curvas
como lo hace la luz vigilante.
Navego hasta ti, casi perdida en mis luces.
Pero iluminas mi ser con tu mirada de mar.
Como un faro convives en mi noche eterna.
El pasado se difumina en el horizonte donde
también el haz se pierde en la sombra.
En la sombra de la nada y del olvido.
Deja tus besos en mi boca
abierta al amor apagando la pasión,
como se apaga el faro en la mañana.
sábado, 25 de julio de 2015
Necesitarte
Y apañas toda tu vida libre en el tiempo.
Quieres cuidar mi días sin ti.
Cubres con tus manos mis cicatrices.
Y te vas como el tiempo y sus minutos.
Quiero vivir en ti, pero no quieres.
Que alimente mi sonrisa en tu mirada.
Que mis brazos se agarren a ti
como mis caderas te atrapan.
Quiero amarte. Necesitando existir en ti.
En ti que eres mi bandera.
Mi timón hacia la vida.
El muelle donde mis sueños duermen.
Quiero atarme a la luz de tu faro.
Que arrebates mis zapatos solitarios.
Quiero necesitarte
Pero tú, protegerme de mis días sin ti.
domingo, 19 de julio de 2015
Todas las luces.
Eres la proclamación de las luces.
Todas giran en tus brazos
iluminan mi cuerpo de nadie y tuyo.
Me quedo en el mar de tus ojos
aprendí a amarte entre los lugares
donde tu oscuridad vive.
Desde las puertas abiertas
de tus zozobras y el desnudo de tu alma.
Reunías todos mi faros caminados
ya no era del mundo, era tuya.
Pero llega el día con el sol, sin la noche.
Cierras las puertas de tus sombras
te vistes de día para el resto de los hombres.
Sigo siendo del tiempo
con todos los faros por andar.
Tu mirada azul habita en mis recuerdos
como un estado de locura
convertido en fiebre atemporal.
La magia de todas la emociones
Llegar a ti era llevar todas mis primeras veces.
Todas juntas desbordaron el vacío de tu mar
tu espacio desmedido en soledad
alineado entre tus silencios.
Un lugar entre tus libros para mis versos.
Y un lugar para mi feminidad de colores.
También mi soledad abierta al mundo
soñó como nosotros su primera vez.
Vivir en ti. Correr hacia ti.
Amar en ti. Vestirme en ti.
Dormir en ti. Despertar en ti.
Soñar en ti. Huir en ti.
Vivir.
Sentir.
Tocar.
La primera vez en ti.
Apagar los abismos.
Y el faro alumbrar la nada.
La primera vez
no habita en la nada.
Todo habita fuera de ti.
Sobre mi propio faro errante.
Trae todos los sonidos del mar.
Ausentes de tu silencio.
Todos los segundos apretados.
De mis pasos sin ti.
De mis sueños despiertos.
De mis nubes difusas.
miércoles, 15 de julio de 2015
El mundo sin ti
Los días no atienden a los ritmos del tiempo.
Los sonidos del mar se esconden
entre las conchas secas de la playa.
Todos los faros se tuercen
en busca de otros amantes.
Los silencios ausentes de caricias
sacuden la soledad por llegar.
Si no estás, mi barco anclado
convertido en gaviota marinera,
busca otro faro donde abrigarse.
La noche se cubre de rojo
densa como la niebla de sal.
Las estrellas ciegas desbocadas
se reparten el horizonte de los besos.
El mundo sin ti suena a silencio.
A pisada de camino.
A faro abandonado.
A lamento mudo.
A libros desnudos.
A sombra.
A nada.
El mundo sin ti
se proclama fin del amor.
lunes, 13 de julio de 2015
Duerme
Duerme en mis propios sueños.
La luz del faro araña del horizonte
las estrellas que se escaparon.
Suelta el giro infinito del haz
él viaja en el tiempo sin gobierno.
Va y viene, viene y va.
Baja la garganta serpenteada
donde la noche acalla su grito hacia la luz.
Duerme en el viene y va de la madrugada.
Desdibuja el horizonte altivo
del ojo iluminado en la playa.
Precipitando los abismos.
Duerme esta noche tan cerca de tu faro
en el vaivén de mis caderas.
En la luz de mis senos.
domingo, 12 de julio de 2015
"Borrando estatuas"
Te vas con el sol en el horizonte.
Dejas mi noche alumbrada con los faros
de un mar que tiembla en tus manos.
La noche no me trae las horas del sueño.
Te reinvento en cada anhelo por vivir.
Estás latiendo en cada una de mis huellas
enganchadas en tus pasos.
Te llevaste la mueca de mi piel
prendida en tus labios
cuando me besaste al irte.
La noche borra las estatuas de Neruda
y yo no puedo borrar tus besos
ni tus manos de mis sombras.
Pablo Neruda
POEMA 10
Hemos perdido aún este crepúsculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.
He visto desde mi ventana
la fiesta del poniente en los cerros lejanos.
A veces como una moneda
se encendía un pedazo de sol entre mis manos.
Yo te recordaba con el alma apretada
de esa tristeza que tú me conoces.
Entonces, dónde estabas?
Entre qué gentes?
Diciendo qué palabras?
Por qué se me vendrá todo el amor de golpe
cuando me siento triste, y te siento lejana?
Cayó el libro que siempre se toma en el crepúsculo,
y como un perro herido rodó a mis pies mi capa.
Siempre, siempre te alejas en las tardes
hacia el crepúsculo corre borrando estatuas.
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