Soltando aquello que me daña, delante de mi condena.
A veces estás al otro lado de la puerta,
haciendo de mi, un alma en pena por siempre,
otras mostrando un presente que yo hice para ti.
Huyo de tus voces y afirmaciones frustradas.
Alejarme de los trozos del pasado que recompones,
veo en ellos mi juventud perdida y me duele.
Quiero saberte lejos,
alejarme del mundanal infierno de mis ecos.
A veces al otro lado de mis tinieblas estás tú.
Habitando ese faro que contempla mi pasado,
iluminando el camino de mis sueños.
La razón que me une a ti cuando me pierdo.
Estás en mi verdad, eres mi espejo
mis propias arrugas del alma.









