
Me quedo con aquellos colores, cobertizos de mi sonrisa.
Acomodo las caricias que conformaron mi feminidad.
En los lugares pequeños los momentos fugaces,
en los amplios los soberanos del tiempo.
Aprieto en un diminuto equipaje
todos los petates que compartí.
Cuentas ensartadas a mis brazos
bandera de otro tiempo vivido.
Lugares que lisiaron la felicidad del alma.
Minutos que arrebataron mi pulso.
Casi apunto del presente, sigo, sigo
apretando el pasado para marcharme.









