
Si pudiera borrar las pisadas que me trajeron a ti, buscar otros caminos para llegar hasta tu alma.
Si pudiera descubrir la ternura entrañada de tus silencios.
Aquella que difuminas en tus horizontes, cuando suspiras hondo.
Si pudiera amor mío, mirar a tus hijos y verte en ellos, arrimarme a ti de nuevo, como si no te conociera.
Si pudiera ser una espectadora más del teatro de tus años a mi lado.
Si supiera a qué sabe tu amante, cómo saben sus labios, en qué sonrisa te prendiste de su alma.
Si pudiera sentarme en nuestro camino a mirarme en tus ojos de nuevo, cristales rotos en tus pupilas. Cristales que yo quebré.
Si pudiera descubrir tu amor retenido, celosamente protegido de mi, abriría mis puertas troyanas para que volvieras a entrar en mi para encontrarte a ti.
Si supiera la noche, la mañana, la tarde en qué saltaste al abismo de mi rechazo. Si pudiera estrujaría el sol entre mis manos, cambiaría de horizonte y de marea y de luna, para saltar a tu lado en este viaje precipitadero de frustraciones.
Si pudiera mi amor encontrarte en los caminos donde andas solo. Trovador de tus propios anhelos, caminando sobre tus propios sentimientos. Si pudieras amor...
mostrarme ese camino.
A esas otras mujeres, que se acomodan en el camino del amor.







