
TU AUSENCIA EXTRAÑO DOLOR
Te llamo entre los almohadones de mi silla.
Por si en medio del insomnio llegaras.
Entre los papeles pintados del pasillo,
tal vez hubieras rozado tus dedos.
¡No te encuentro en mi desierto!
Araño en las arenas blancas de mis sueños.
¿Dónde van mis palabras?,
se callan sin ti.
¿Dónde miran mis pupilas?,
ellas me duermen,
me asisten,
me calman la pena desabrigada
de tu ausencia.
El día llega sobre la nana de mis sueños.
Como un caballo tropea mi despertar.
¡No, no, no!
La soledad se enredó
en los rayos venturosos del horizonte.
¡No me traigas la soledad!
Me acostumbrará a estar sin ti.
Me domará el amor.
Especialmete para Nuria, la enfermera de la cruz roja.







